Seleccionamos al inquilino, estudiamos su solvencia, redactamos el contrato y llevamos el día a día. Tú recibes tu renta cada mes; de los imprevistos nos encargamos nosotros.
El 90% de los problemas de un alquiler se evitan en la selección. Un mal inquilino puede costarte meses de renta y un disgusto largo; uno bueno hace que te olvides de que el piso está alquilado. Por eso ponemos el cuidado donde importa: en estudiar bien a quién le entregamos tus llaves.
Si tu piso está cerca de la Universidad Miguel Hernández o el CEU, puede rentar más por habitaciones que como vivienda completa. Te lo planteamos en alquiler de habitaciones y echamos los números contigo.
Comprobamos ingresos, estabilidad laboral, historial y referencias. No proponemos a nadie que no nos dé garantías razonables de pago.
Actuamos desde el primer impago: avisamos, mediamos y, si hace falta, coordinamos las acciones legales. Por eso filtrar bien al principio es tan importante.
Sí. Tenemos oficios propios en el grupo, así que las reparaciones se resuelven rápido y normalmente más barato que buscando gremios sueltos.
Una parte de la renta mensual o unos honorarios acordados; te lo detallamos según el nivel de gestión que quieras. Consúltanos la renta estimada.
Te atendemos personalmente. Te respondemos lo antes posible.